D Emblemáticos tesoros del mudéjar en el valle del Jiloca

D Un verdadero paraíso para los amantes del turismo cultural es la ruta por los pueblos de la comarca de Calatayud. En ellos, se conjuga belleza natural, arte, balnearios y animados festejos populares que conforman un programa lúdico al que pueden acceder aquellos viajeros interesados en practicar un turismo de calidad y con muchas posibilidades.

DDada la extensión de la zona, un recorrido ideal sería visitar Fuentes de Jiloca , Belmonte de Gracián, Maluenda, Velilla de Jiloca y Morata de Jiloca, todos ellos, municipios con un importante pasado histórico que ha dejado sus huellas en el caserío y en sus personalísimos monumentos, entre los que destacan los pertenecientes al estilo mudéjar.

 

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TOBED

La localidad de Tobed situada al pie de la sierra de Vicor, esta a 31 Km. de Huérmeda (Calatayud) y en sus orígenes fue encomienda de la Orden del Santo Sepulcro, quien ejerció su mecenazgo en la Iglesia de Santa María, uno de los edificios mudéjares más importantes de todo Aragón. El templo apenas ha sufrido reformas y mantiene la mayor parte de la decoración original, unas características que le hicieron merecedor del máximo galardón de la UNESCO. La construcción de la parroquial de Tobed comenzó en la segunda mitad del siglo XIV. También de interés es la iglesia de San Pedro, gótica, pero transformada en el siglo XVII, año en que también se construyó su torre.

 
 

Ver foto en Galería de Imagenes IGLESIA de SANTA MARÍA: Típico ejemplo de edificio religioso construido con una finalidad defensiva de estilo arquitectónico Mudéjar (Gótico) de la segunda mitad del siglo XIV. Iglesia de nave única de tres tramos y testero recto con capillas abiertas a la nave mediante arcos ojivales y capillas entre las torres-contrafuertes con estructura interna de alminar almohade. Los tramos principales se cubren con bóvedas de crucería sencilla, mientras los de separación van cubiertos con cañón apuntado que apoyan en las torres-contrafuertes. Estas torres son, junto a la tribuna o andador (abierta al exterior en arquerías apuntadas), los elementos que otorgan el carácter militar (de iglesia fortaleza) al templo, que presenta un volumen externo compacto y desornamentado, excepto su fachada occidental decorada con bandas de motivos geométricos en ladrillo resaltado y banda de azulejos en punta de flecha, formando paños. La decoración interior de la iglesia de Tobed es espectacular, ya que en su interior cuenta con yeserías labradas en óculos y ventanas y pinturas y agramilados (hendiduras paralelas que decoran la parte inferior de una viga) en las bóvedas y muros. Materiales Empleados: ladrillo, yeso, cerámica, pintura y madera. El Edificio que apenas ha sufrido reformas y que mantiene la mayor parte de la decoración interior original. Es una decoración especialmente rica en agramilados, pinturas, yeserías y un alfarje policromado que fueron fruto del mecenazgo de la Orden del Santo Sepulcro, que en este lugar tenía una encomienda, y del Papa Benedicto XIII. Incluso se conservan algunos graffiti de la época de gran interés. Además de algunas obras de saneamiento, en 1984 se derrumbó el Ayuntamiento que estaba adosado al lado occidental de la iglesia, descubriéndose así la fachada occidental. Después de los trabajos de restitución de materiales y la apertura de la portada original, el óculo y los ventanales cegados recuperaron su antiguo esplendor.

 

El PALACIO del COMENDADOR:


Con su cruz patriarcal en el escudo, con dos tramos horizontales se sitúa junto a la Iglesia parroquial, de ladrillo rojizo, con balcones y alero del mismo material. Construido para uso del comendador de los canónigos sepulcristas en 1790 según patrón neoclasicista popular. A él acudían los vasallos del señorío del Santo Sepulcro a entregar los diezmos y primicias durante siglos.