stentando el título de "muy noble, leal, siempre augusta y fidelísima ciudad de Calatayud", esta antigua ciudad limitrofe situada en el valle del rió Jalón, fue fundada por el árabe Ayubb en las cercanías de la villa romana de Bilbilis. La ciudad esta dominada por las ruinas del castillo Qal’at-Ayubb (Castillo de Ayubb, Emir que fundo la ciudad en el año 716). Probablemente el primer núcleo de esta ciudad, en el siglo VIII, se desarrolle en torno al Castillo y con la ampliación ordenada, el recinto defensivo se extiende con la construcción de los castillos Mayor, Del Reloj y de Torremocha. En esta época se asientan los judíos en el actual barrio de Consolación, siglo X. La imagen urbana esta determinada por el barrio árabe, las poderosas puertas de ingreso y las tortuosas callejas junto con la parte en la que se encuentran las cavernas.
En el siglo XI la división de los Reinos Taifas, proporciona a Calatayud una época de prosperidad y desarrollo cultural. Se acuña moneda propia, de plata y podría datar de entonces la mezquita, actual iglesia de San Andrés, la mezquita mayor, hoy claustro de Sta. María, y el recinto del castillo de la Peña.
En 1120 los cristianos se adueñan de la ciudad mediante rendición pactada. La mayor parte de los musulmanes emigraron a Andalucía y sus casas son ocupadas por cristianos y las mezquitas consagradas como iglesias. Solo queda un reducido grupo de musulmanes, llamado de La Moreria. De especial relevancia en este grupo son los alarifes, o constructores arquitectos, que construyen casas, palacios e iglesias y dan lugar al estilo mudéjar. Ellos construyeron o recrecieron las torres de Sta. Maria, San Andrés y S. Pedro. La conquista no afecto a los judíos. Del siglo XV data la sinagoga de Tejedores. Calatayud fue repetidas veces la manzana de la discordia entre Aragón y Castilla. En el año 1461 fue nombrado príncipe heredero en este lugar el infante don Fernando (posteriormente Fernando el Católico). En 1492 los judíos fueron expulsados por los Reyes Católicos y en 1610, los moriscos por Felipe II

Ver foto en Galería de Imagenes COLEGIATA de SANTA MARÍA la MAYOR: Si bien la iglesia actual fue construida a comienzos del siglo XVII, conserva interesantes elementos mudéjares de épocas anteriores que han hecho que sea uno de los edificios seleccionados por la UNESCO como ejemplos del arte mudéjar aragonés, declarado en su totalidad Patrimonio de la Humanidad. Estos elementos son el claustro, el ábside y la torre.

 

El Claustro es sin duda lo más antiguo de la iglesia, ya que podría ser en parte lo que queda de la antigua mezquita mayor. Frente a los demás claustros, de planta cuadrada, este tiene planta rectangular, siendo su longitud el doble de su anchura. Su eje mayor esta girado 30º respecto a la iglesia, y esta orientado al sureste, hacia la Meca. Quizás sus muros, sin más decoración que una banda de esquinillas, sean de época árabe.

Ver foto en Galería de Imagenes En 1412, mediante bula de Benedicto XIII, el Papa Luna, se instaura en el un Estudio General, y esta fecha se aviene perfectamente con las bóvedas de crucería que hoy pueden ver. Eran veintinueve tramos, diez a lo largo y cinco a lo ancho, con doble fila en el suroeste. Con el giro de la iglesia en el siglo XVII se eliminaron dos tramos del lado sur, quedando veintisiete. Llevan claves decoradas, la mayoríade estilo gótico flamígero.
La correspondiente al tramo que da paso a la iglesia lleva una gran B que quizás quiera decir Benedictus. Sobre este tramo hay un tímpano con reserias propias del siglo XV y tres esculturas de Ángeles.
Anterior a la reforma, tal vez hacia 1300, debe ser la primitiva sala capitular que se abre en el costado suroeste. Su portada, en alabastro fue realizado en 1526, en estilo plateresco, por los artistas Juan de Talavera y Esteban de Obray, sigue el diseño cisterciense, con ventanas geminadas flanqueando que se habré en el costado suroeste. La particularidad es que estas ventanas son de arco túmido, o sea, de herradura apuntada, algo poco frecuente en el mudéjar. Es probable que imitaran algún modelo árabe desaparecido.
Hacia 1610 se construyo en el extremo noroeste del patio una sala capitular nueva, cuyas bóvedas de lunetos se cubren con reserias barroco-mudéjares de la primera época.

 

Ver foto en Galería de Imagenes El Ábside muestra claramente dos etapas. La inferior tiene siete lados, parcialmente ocultos por la sacristía del siglo XVIII y presenta sencilla pero interesante decoración de aspas enlazadas. podría ser lo que queda de la iglesia consagrada en 1249 la parte superior del ábside, de cinco lados, es claramente obra del siglo XVI, quizás hecha a la vez que la portada de 1528.

 

Ver foto en Galería de Imagenes La Torre ,con casi 70 metros de altura es seguramente la torre mudéjar más alta. Tiene planta octogonal, con contrafuertes en las aristas y su estructura es de alminar, con un eje central o contratorre alrededor del cual se desarrollan las escaleras de ladrillo. Consta de tres cuerpos, en su parte inferior la decoración imita a la del ábside, y a media altura cambia por otra a base de rombos. El chapitel actual es obra de del siglo XVIII.

 

Por ultimo, cabe señalar que en el interior del templo hay interesantes reserias barroco-mudéjares, especialmente en la cúpula de San Joaquín.

 

Ver foto en Galería de Imagenes IGLESIA de SAN ANDRÉS: La iglesia de San Andrés no solo es uno de los principales monumentos de Calatayud sino que es uno de los más interesantes templos mudéjares de Aragón. En pleno centro histórico, próximo a la Colegiata de Santa María,enseguida llama la atención su magnifica torre, pero es necesario visitar su interior.

Tiene tres naves, caso poco habitual en las iglesias mudéjares de aragonesas. La nave central es más alta y ancha que las laterales y las separan dos series de tres arcos túmidos, es decir apuntados y ligeramente ultra semicirculares, o sea, en herradura. Esto es algo corriente en iglesias mudéjares sevillanas del siglo XIII que heredan esta topología de las mezquitas almohades del siglo XII y estas a su vez de las almorávidesdel siglo XI.

La cubierta actual es de bóvedas góticas de crucería de los siglos XIV y XV, pero sabemos por documentos que sustituyen a una antigua techumbre de madera de la que milagrosamente se conserva un canete de rizos que ha sido fechado como del siglo XI. Todo esto nos conduce la sugerente hipótesis de que en lo esencial la iglesia sea lo que queda de una mezquita almorávide aunque es algo que, sin más datos, no se puede afirmar.

No sabemos como seria su terminación original, pues la zona del presbiterio fue ampliada en el siglo XVI, como queda patente en sus bóvedas de crucería estrellada. En la restauración hecha hacia 1990 se rehicieron los arcos y pilares que se pintaron de blanco, mientras que las bóvedas van de color rojizo para dejar patente que no se trata de una obra simultánea.

Ver foto en Galería de Imagenes La torre es una edificación impactante y parece la hermana menor de la cercana Santa María, aunque podría ser anterior. Es de planta octogonal y como las torres mudéjares en general va profusamente decorada con finos trabajos de ladrillo resaltado. Si se accede a su interior, por una cómoda escalera metálica, se ve su estructura de alminar con eje central hueco y unas bovedillas de aproximación de hiladas o enjarjadas, que sirven de techo y soporte a las escaleras superiores. Curiosamente este eje o machón central no apea en el suelo sino en una cúpula o casamata en la parte inferior de la torre, donde ahora esta la capilla bautismal.

El exterior de la torre presenta dos cuerpos apenas diferenciables sobre todo después de la reciente restauración. El superior es de campanas del siglo XVI, como ya se ha dicho. El cuerpo inferior es indudablemente más antiguo, sin que se pueda precisar la fecha. Presenta, además de temas ornamentales comunes, algunos elementos originales. En su parte inferior hay un friso de piezas que tienen paralelismos con las que se utilizan en casas y mezquitas del Yemen y mas arriba unos óculos o medallones que tienes lazos, algunos de los cuales coinciden en un diseño con otros que hay en una mezquita de El Cairo del siglo XI. Este friso y medallones no se ven en ninguna iglesia mudéjar de España. En 1870 el Ayuntamiento decidió derribar la iglesia, como se hizo con otras de la ciudad, pero afortunadamente San Andrés se salvo.

 

Ver foto en Galería de Imagenes COLEGIATA del SANTO SEPULCRO: Esta iglesia data del siglo XVII y fue construida sobre los restos de otra anterior que habían edificado en el siglo XII Los Caballeros Templarios. De este primer templo procede el claustro gótico que hoy puede admirarse. El altar mayor fue ejecutado en el siglo XVIII y esta decorado con un notable Cristo yacente.

 
 

Ver foto en Galería de Imagenes IGLESIA de SAN JUAN el REAL: Perteneciente al antiguo complejo jesuítico, formado por el seminario de Nobles, el Colegio y el Convento, se construyo en el siglo XVII. Con planta latina y decoración claramente barroca del estilo jesuítico y con capillas entre contrafuertes comunicadas entre si. En 1766 y con 20 años pinta Francisco de Goya a los cuatro Padres de la Iglesia, los santos Gregorio, Jerónimo, Agustín y Ambrosio. Con influencia de los Jesuitas los plasma sobre lienzo de lino de gran calidad, en cuatro triángulos de 20 metros cuadrados cada uno, realizándolos con paleta oscura, en contraste con la claridad de la decoración arquitectónica y dotando de gran solemnidad a las pinturas. El pintor tiene en cuenta la luz natural de las ventanas y linterna de la cúpula central. Cabe destacar las yeserias, los retablos y el museo instalado en su sacristía. No debemos dejar de ver su gran órgano y la majestuosa concha que cubre el presbiterio. Dentro del museo Parroquial, podemos observar grandes muestras del barroco español de los siglos XVII y XVIII.

 

Ver foto en Galería de Imagenes IGLESIA de SAN PEDRO de los FRANCOS: Fue fundada para el servicio de los franceses venidos con Alfonso I, el Batallador, a la conquista de Calatayud, pero el templo actual es más de dos siglos posterior a la fundación primitiva. Construida en el siglo XIV, mantiene la estructura mudéjar de tres naves con altos pilares, bóvedas de crucería y triple ábside.
Su portada es una magnífica muestra del gótico levantino. Su torre a lo largo de los años ha sufrido una notable inclinación, motivo por el cual en el año 1840 fue demolido el cuerpo de campanas, con amplios ventanales de arcos entrecruzados y terraza almenada.
En esta iglesia, en 1461, se celebraron las Cortes que juraron príncipe heredero a quien después sería el Rey Fernando el Católico, ya que, durante la Edad Media, junto con el templo de San Andrés, fue lugar de reunión del concejo.

 

CONJUNTO FORTIFICADO ISLÁMICO: El conjunto fortificado islámico de Calatayud, castillo, muralla y puertas, es el más antiguo que se conserva de la época musulmana en la Península Ibérica, y uno de los más antiguos del mundo islámico.
La ciudad de Qal'at Ayyub fue fundada de nueva planta por el emir interino Ayyub (716), constituyendo su primer núcleo musulmán un castillo que lleva su nombre, al tiempo que lo ha dado también a la ciudad (qalat Ayyub); en el siglo IX (862-863) Muhammad I establece como gobernadores de la ciudad a los tuyibíes, reconstruyendo y amplíando el recinto fortificado para hacer frente a la familia de los Banu Qasi de Zaragoza que querían apoderarse de la ciudad. La dominación musulmana duró hasta la reconquista de la ciudad por Alfonso I el Batallador en 1120, tras haber conquistado Zaragoza dos años antes, y poniendo fin a cuatro siglos de dominio islámico.
Al situarse la población en una hondonada atravesada por dos barrancos, y parcialmente rodeada al norte por escarpados cerros de yeso, la disposición de las defensas es compleja. Hay cinco puntos defensivos o castillos en alto, que se enlazan mediante murallas que bajan a los barrancos y vuelven a subir.

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Castillo de Doña Martina: Situado en el centro de la medina, es el mayor de todos, con una planta alargada de 140 metros Flanqueado al norte y al sur por los barrancos de la Rúa y de las Pozas, puede apreciarse que su natural unión con el cerro a poniente ha sido artificialmente cortada, con un gran movimiento de tierras, para conseguir una elevación asilada.
A diferencia de los demás castillo del conjunto, los muros son de piedra sillar de caliza, a veces aparejada a tizón, y en el lado de poniente con cuatro niveles de entramado de madera. Es con gran seguridad la fundación islámica primitiva, la Qal'at de Ayyub, del siglo VIII o primera mitad del siglo IX.
Castillo Mayor o de Ayyub: También de planta alargada, de unos 100 metros, ocupa el punto dominante del conjunto y, como el resto de las fortificaciones, hay que atribuirlo a la ampliación de la segunda mitad del siglo IX. Tiene dos recintos, el bajo al norte y el alto al sur, mirando a la ciudad. En los extremos de este hay dos torreones de mampostería y tapial, de planta octogonal.
Al interior se dividen en dos estancias que se cubren con una bóveda de cañón y tres semiesféricas. El acceso a la azotea, desde el adarve de la muralla que los enlaza, se hace por estrechas escaleras intramurales de desarrollo helicoidal. Es el caso más antiguo conocido del empleo de estas soluciones técnicas en Al-Andalus. Se conserva un aljibe y restos de otro. Durante las Guerras Carlistas, en el siglo XIX, se acondicionó como fuerte de fusilería.
Castillo Real o del Reloj: Del torreón al borde del precipicio que antes se citaba, seguía la muralla hacia el su hasta este otro castillo, del que, desaparecidos sus torreones, sólo se identifica su planta alargada, con recintos alto y bajo. Quedan algunas cámaras y escaleras excavadas en la roca de yeso.
Una muralla enlazaba este castillo con el de Doña Martina, y en ella, al cruzar el barranco de la Rúa, se abría la puerta de Valencia que, ya intramuros, se conservoacute; hasta el siglo XVII.
Castillo de La Torre Mocha: Sobre un cerro a poniente, entre los dos barrancos, la Torre Mocha, más que un castillo, es un recinto cerrado. Además de los tramos de murallas al norte y al oeste que forman parte del perímetro general, un lienzo que conecta con el castillo de Doña Martina separa este espacio de la zona urbana habitada.
En su centro destaca una alta torre octogonal, con bóvedas semiesféricas, que tal vez sirviera de aljibe. Además de ser un necesario cierre defensivo por el noroeste, es posible que este lugar fuese utilizado también como albacara.
Castillo de la Peña: En el extremo de otro cerro al suroeste se alzaba otro castillo, sobre el que se edificó tras la conquista cristiana la iglesia de la Virgen de la Peña. El castillo del que sólo queda la planta y cámaras excavadas en la roca, se unía al norte con el recinto de la Torre Mocha, salvando el barranco de las pozas, y otra muralla, volviendo a cruzar el barranco hacia el este, enlazaba con el desconocido perímetro meridional de la ciudad.
Entre este castillo, el de Doña Martina y la Torre Mocha, se ubicaba el populoso barrio judío, en el que aún se conservan restos de su Sinagoga Mayor.
Estos cinco castillos se unían por una serie de murallas formando un recinto de forma irregular, de 25 hectómetros cuadrados, que en la actualidad corresponden a los barrios de Morería, Barrera, Reloj o Lo Picado, La Paz, Puerta de Soria, Verde y Consolación.
La muralla está construida en tapial con paramentos de piedra de yeso, asentada sobre la roca viva que se talló a pico, a fin de aumentar artificialmente la altura y resistencia del recinto. Un foso seco excavado alrededor subsiste todavía en algunos puntos.
Además pervive la torre albarrana y la puerta en herradura, que ha sido restaurada, a partir de la cual la muralla desciende hacia el barranco de la rúa, hasta donde se abría la puerta de Soria, hoy desaparecida.

 

La SEMANA SANTA: La semana santa de Calatayud esta catalogada, como una de las más antiguas y peculiares de España. A lo largo de toda la Semana de Pasión y de la Semana Santa, se desarrollan numerosos actos litúrgicos y populares que alcanzan su punto álgido el Viernes Santo con la procesión del Santo Entierro. Con 24 pasos, 11 hermandades y cofradías y más de 3.000 participantes encarnando personajes del Antiguo y Nuevo Testamento, esta declarada de interés Turístico Regional. En la plaza de España se desarrolla el Auto Sacramental del Santo Entierro, ceremonia de finales del siglo XV, que ha permanecido inalterable hasta la fecha. En la tarde del primer domingo de Marzo, se desarrolla la procesión mas temprana, un solemne Vía Crucis de Penitencia, con 14 estandartes y gran solemnidad. Dos semanas antes del Domingo de Ramos, se celebra la Exaltación del Tambor y el Bombo con asistencia de Hermandades y Cofradías de toda España donde se puede disfrutar de los tradicionales toques con matracas, tambores o bombos. El Martes Santo pasea el Vía Crucis del “Encuentro” por el casco histórico, con dos de los mejores pasos de la Semana Santa aragonesa, realizados por el escultor bilbilitano del siglo XVIII, Gabriel Navarro. Diversas procesiones se celebran el Jueves Santo así como la Visita a los diversos Monumentos realizados al santísimo, que se cierra con un Vía Crucis nocturno. El Viernes Santo con la Procesión del Santo Entierro y el antiquísimo Auto Sacramental ya mencionado.

 
 
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